19 nov. 2014

Las Redes Sociales como recurso formativo

Internet pone a nuestra disposición una gran cantidad de herramientas, que nos permiten la comunicación con otros usuarios de la red, y nos facilitan el acceso a la información. Actualmente esta perspectiva se amplifica y encuadra en la denominada Web Social o Web 2.0, donde el usuario asume el protagonismo y donde se potencia la conversación y su participación en el intercambio de información y conocimiento que circula por la red.
https://www.flickr.com/photos/wilgengebroed/5514783718/?rb=1
En este contexto, es donde las redes sociales irrumpen como una de las herramientas ideales para esta finalidad, en ellas debatimos, criticamos, opinamos, compartimos ideas, información, aprendemos, etc., todo ello en relación con un tema o un interés común.

Surgen así las "comunidades virtuales", estas van más allá de un espacio virtual social, ya que emerge el sentido de pertenencia a un grupo. En el caso de que el motivo principal de su existencia pasa de ser el intercambio de información y la comunicación, a ser el aprendizaje y el desarrollo profesional, estas comunidades derivarían en las denominadas “comunidades de aprendizaje o comunidades de práctica”.

Hoy por hoy, en el ámbito de la formación profesional y el aprendizaje, se hace hincapié en la importancia del desarrollo profesional o la formación permanente durante toda la vida, utilizando Internet  y las TIC como medio para facilitarlo. En ese sentido es necesario rediseñar y profundizar en las posibilidades de cualquier servicio que lo propicie.

A continuación enumero algunas de las características que hacen de las redes sociales un recurso a tener presente en el ámbito de la formación continua:
  • Su aspecto social, un aprendizaje social y colaborativo mejora los procesos de aprendizaje.
  • Pueden servir como eje de interacción entre los distintos agentes intervinientes en la formación: el alumnado, los docentes, las instituciones responsables de gestionar y proveer formación, etc.
  • El aprendizaje suele generarse mediante la interacción de sus miembros y bajo entornos de aprendizaje más informales que formales. Esto es algo que el aprendizaje formal debe rediseñar e integrar con este tipo de herramientas ya que de este modo es posible lograr una formación más flexible e integradora.
  • Las comunidades virtuales (de práctica, de aprendizaje) son de gran ayuda para generar y compartir conocimiento y mantenerse actualizado a través de la red, mediante la colaboración entre profesionales. Resaltar, la importancia de un dinamizador y/o experto en la materia que facilita la interacción de sus miembros.

En definitiva, no debemos desaprovechar la oportunidad de manejar recursos que habitualmente usamos en nuestro entorno social para relacionarnos y aprender, por el mero hecho de que no han sido diseñados en el ámbito de la educación formal; este último debe integrarse y no puede quedar al margen de los avances de la sociedad del Siglo XXI.

Enlaces recomendados:


Si te ha parecido interesante y útil esta información no dudes en compartirla, recuerda que el conocimiento que no se comparte pierde por completo su valor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada